¿Qué es un Cluedo Literario?

Uno de los aspectos más interesantes (e inesperados) de ser escritor es descubrir cómo cada persona interpreta lo que escribes de una manera distinta. Es algo que hacemos inconscientemente, sin darnos cuenta. De alguna forma, la lectura, especialmente cuando trata de algo que nos gusta, es capaz de provocar en el cerebro una excitación especial. Las neuronas se vuelven locas de entusiasmo y empiezan a generar imágenes, sonidos, voces de los personajes. A veces podemos incluso sentir el tacto del sillón o del volante en el que van los protagonistas, o los olores del lugar en el que se desarrolla la trama.

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Él o Ella, un relato sobre el universo, en el blog de Maclein y Parker

Cuando Maclein y Parker decidieron que el tema del mes eran las ecuaciones, se me encendió una bombilla. La vi, literalmente, brillante y reluciente, un puntito de luz fulgurante en el vacío interestelar. Recuerdo perfectamente que estaba en casa de mis padres. Tenían puesto el telediario, y yo, entre la corrupción, la política, el independentismo, la crisis económica y Ronaldo y Messi, imaginaba un cierto viaje a través del espacio hacia ese lugar pequeñito que se iba haciendo más y más grande.  Continue…

El britpop en 10 nombres propios (y 9 nueve apellidos)

 

El britpop está de moda. Será porque los 90 son retro, o porque el universo es cíclico (como dicen los chinos), o porque muchos que antes lo odiaban (era lo que tocaba, es decir, la pose) ya pueden quitarse la careta de declarar su amor incondicional a las melodías frescas y ñoñas. O, sencillamente, porque a los cuarentones que hace veinte años teníamos eso, veinte años, hay que seguir vendiendo camisetas, DVDs y entradas a festivales y conciertos. Sea como sea, nunca está mal echar la vista atrás y ser capaces de escuchar, con oídos nuevos y saltándose los prejuicios que había entonces, grupos y discos maravillosos que, sin inventar nada, sin ser originales (ni, desde luego, pretenderlo) dieron lugar a joyas de las que hacen mover el cuerpo y poner la piel de gallina a más de uno. Continue…

El britpop en 10 nombres propios (parte 2)

El britpop no fue un movimiento, ni un estilo, ni un subgénero, ni nada parecido. Fue sencillamente un momento. Un grupo de bandas que surgieron de repente, todas juntas y revueltas, aupadas por la prensa de su país y favorecidas por el viento de cola del final del grunge del otro lado del charco, y con disputas, peleas y lucha de egos que amplificaron la cosa. Aunque muchas tenían poco en común (la explotación de la estética British y de su pasado musical,  en especial de las décadas de los 60 y 70) para el recuerdo quedan canciones, discos, conciertos y momentos de gloria. Seguimos el repaso a los 10 grandes nombres que comenzamos en el anterior artículo. Continue…

5 razones para volver a ver 2001: Una Odisea del Espacio

 

Con esto de las obras cumbre siempre pasa lo mismo. Joyce, Proust, Homero, Cervantes o Shakespeare. Todos hemos oído hablar de ellos. Todos sabemos quiénes son Romeo y Julieta. Todos conocemos a ese señor que vivió por La Mancha. Si tienes una cierta edad es probable que fueras fan de las aventuras espaciales de un tal Ulises y su amigo Telémaco. Y desde luego somos un montón quienes nos da pánico acercarnos a una magdalena por sus terribles efectos psicotrópicos. Continue…

La noche en la que conocí a Richey James Edwards

Llevábamos allí un par de días. Mis padres habían alquilado uno hotel de cuatro estrellas que, como era de esperar, estaba lleno de guiris. Habíamos salido a cenar a algún sitio típico, pero lo típico en aquella isla, como en tantos otros lugares de guiris, eran los bares de guiris, las tabernas que huelen a parrilla, los restaurantes de todos los lugares del mundo menos de donde nos encontrábamos, y los fish & chips, todo encapsulado en un centro comercial con palmeras, enredaderas, rótulos en inglés, alemán y ruso y olor a desodorante y cerveza.

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Un relato sobre ajedrez en Maclein y Parker

Cuando a uno le proponen escribir un relato con el tema “Empate 0-0” lo primero que piensa, lógicamente, es en una historia de amor (o desamor), de pareja, de encuentros y desencuentros, peleas y reconciliaciones, de dos personas que aman y sufren, que se cruzan y se alejan hasta alcanzar un cierto equilibrio emocional en sus vidas. Por descontado, lo descarté. Demasiado manido. Continue…

Las cuatro calles de Delhi

Vista desde el cielo, es decir, desde Google Maps, Delhi es una ciudad inmensa, una tela de araña de calles y avenidas que cuelgan por el lado oeste de un río, el Yamuna. En esa maraña de intrincadas arterias apenas puede distinguirse entre el gris de las edificaciones y el gris de explanada semidesértica en la que la instalaron tantos pueblos que ha sido destruida y reconstruida ocho veces. Delhi, la capital de la india, tiene 18,98 millones de habitantes. La imaginaba asfixiante, ruidosa, caótica, descontrolada, uno de esos lugares donde solo estás el tiempo suficiente para salir corriendo a otro lugar más benévolo. Pero esto solo es así si tú quieres, porque Delhi, en realidad, es tan grande, o tan pequeña, como la vida que lleves. Continue…

A la orilla del Ganges, fotografías de Varanasi

Hombre mirando al Ganges

El Ganges es una mancha marrón que deambula parsimoniosa entre dos orillas. A un lado hay una especie de isla desértica donde solo hay turistas, camellos que dan paseos a turistas y algunos eremitas que no se sabe si son de verdad o si forman parte de las atracciones turísticas. A este otro lado, los edificios, algunos muchos más antiguos que los recuerdos de los hombres y las mujeres más viejos, conviven con hoteles, tiendas, montañas de leña para quemar a los muertos y gente que vende cosas cuya utilidad nunca entenderemos del todo los que nos criamos en ese incierto lugar que llamamos civilización de Occidente. Varanasi es una ciudad compleja, llena de ruidos, de coches, de pitidos de motos, del olor sulfuroso de la gasolina mal quemada por motores horribles, de ojos blancos y ceños fruncidos que miran fijamente a los que no somos indios. Varanasi una ciudad de la India en el estado más puro, una ciudad como decenas, o cientos. Sin embargo, tiene eso especial que la hace una ciudad única. Es el Ganges, sus aguas marrones, sus aguas sagradas, las escaleritas para bañarse en sus aguas, hacer ofrendas y purificarse, o al menos eso es lo que hacen los indios. Nosotros nos quedamos a dos palmos por miedo a rozar siquiera unas aguas que por lo que nos dicen están entre las más contaminadas del mundo.

He visto personas mirando fijamente durante horas al Ganges, sin moverse prácticamente del sitio. Cuando ves pasar el Ganges desde Vararasi te das cuenta de la relatividad del tiempo. Aquí se para. Y, la verdad, no hay mucho más que contar.

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