Desayuno en la India

Aquel día me levanté decidido. No era la primera vez que lo pensaba, pero hasta entonces… ¿cómo decirlo? ¿Habrá algún gesto más normal, más cotidiano, más sencillo que salir a desayunar a la calle? Pues no es tan fácil. O al menos, a mí no me lo parecía. Así que cogí la mochila, metí la guía de la India, un mapa, un par de folletos más (por si acaso), ropa de abrigo (en diciembre en Delhi puede hacer bastante frío), la cámara de fotos y salí a la calle. Continue…